Leyendo los antiguos ejemplares del Diario de Cádiz en la Biblioteca Provincial, aparece un breve escrito de un forastero que, gracias a las fiestas gaditanas de 1897, vino a visitar la ciudad y, cómo no, a hacer algo de turismo. Dedico estas líneas a todas las personas que hacen de embajadores en nuestra ciudad y llevan a visitar a amigos, estudiantes y curiosos en general, a la Torre Tavira. Escalones mediante.

 

Torre Tavira desde la azotea de Recaño. Fotografía: Antonio de la Cruz.

 

MOMENTÁNEA

Desde la Torre de Tavira

…………….. llegué rendido; aquella escalera no terminaba nunca; parecía la ascensión, caminata sin fin, siempre los mismos peldaños; la torre Eiffel dicen que es más alta, pero como desde el clou de la Exposición del 89 no se domina el panorama maravilloso de Cádiz, la Torre Eiffel está muy por bajo de La torre Tavira.

El espectáculo para un madrileño que conoce el mar de oídas, es sorprendente, demasiado hermoso, porque al sentir la impresión de aquel baño de sol, que transfigura, se siente uno ser superior y la decepción es horrible cuando momentos después transita uno por las calles, coleándose con el vulgo y expuesto á ser atropellado como el último de los ciudadanos.

Agua por todas partes y cielo por todas partes; ese cielo desconocido de Córdoba para arriba.

La bahía, algo mayor que el estanque grande del Retiro, surcada por toda clase de barcos, desde el bote humilde y desvencijado hasta el Carlos V, prueba palpable de lo que es capaz la industria gaditana; y por todos lados casas blancas, acicaladas, torres blancas, todo blanco, inmaculado; alegría por todas partes.

Y lo mismo que Tartarín en Argel, desde la torre de la mezquita, lanzó disfrazado de Muecin, maldición terrible al cielo azul y á las casas blancas, intenciones me dieron de comenzar a gritar con todas las fuerzas de mis pulmones, brindando con la clásica manzanilla: ¡ Gaditanos, vaya por Vds. Y bendita sea esta tierra de María Santísima!”

Antonio Herrera Erenas

Cádiz 17 Agosto de 1897

 

Ejemplar del Diario de Cádiz de 1897. Fotografía: Antonio de la Cruz.

Estos fondos son consultables en varios centros y Bibliotecas de la ciudad. En este caso, agradecer al personal de la Biblioteca Provincial de Cádiz las facilidades para su consulta.

Antonio de la Cruz Sastre

Doctorando UCA
Máster en Textos y Documentos
Licenciado en Historia